Automatización de procesos
Sustituimos operación manual por flujos que corren solos, con trazabilidad completa y reglas de negocio que viven en el sistema, no en la memoria de una persona.
Desarrollamos sistemas de misión crítica para instituciones —recaudación de servicios públicos, trámites de gobierno, control presupuestal— y además somos dueños y operadores de nuestras propias plataformas de viaje y movilidad. Pocas empresas de tecnología hacen las dos cosas.
Nuestras plataformas no son pilotos. Operan todos los días, con dinero real de por medio y con la exigencia de disponibilidad de un servicio público.
Todo lo que hacemos es digital y todo lo operamos nosotros. No entregamos un proyecto y nos vamos: vivimos con el sistema en producción.
Sustituimos operación manual por flujos que corren solos, con trazabilidad completa y reglas de negocio que viven en el sistema, no en la memoria de una persona.
Planeación, control y ejercicio del gasto con miles de partidas, múltiples niveles de autorización y cierre auditable. Precisión contable a escala institucional.
Cobro de servicios municipales con conciliación en tiempo real, múltiples canales de pago y la tolerancia a fallos que exige un servicio del que depende una ciudad.
Gestión de trámites de principio a fin: expediente digital, tiempos medibles, validaciones automáticas y el ciudadano informado en cada etapa.
Motores de reservación, disponibilidad en tiempo real, precios dinámicos y venta multilingüe y multimoneda para agencias de viaje y renta de autos.
Conexiones con Sabre, Amadeus y Travelport, y con los brokers más grandes del mundo en renta de autos. Inventario y tarifas sincronizados de extremo a extremo.
Posicionamiento, arquitectura de marca y estrategia de crecimiento. La tecnología no vende sola: necesita una propuesta clara y un mensaje que la gente entienda.
SEO técnico y de contenido sobre plataformas que ya operan a escala. Sabemos lo que cuesta rankear porque lo hacemos para nuestras propias marcas todos los días.
Sistemas con IA aplicada al negocio y procesamiento masivo de datos: agentes que atienden, modelos que deciden y volúmenes que ningún equipo humano podría revisar.
Una parte de nuestro trabajo se entrega bajo confidencialidad, por lo que describimos el alcance y la exigencia técnica sin identificar a la institución.
Operamos la plataforma de cobro para el organismo operador de agua de un municipio de México. El sistema atiende ventanilla y línea al mismo tiempo, concilia contra la cuenta de cada usuario en tiempo real, y aguanta los días del mes donde se concentra la mayor parte de la recaudación — sin ventana de mantenimiento posible, porque no hay un momento «de bajo tráfico» cuando la ciudad entera paga el mismo servicio.
Si el sistema no está, la ciudad no cobra y el ciudadano no puede pagar. No es un caso de uso: es el estándar bajo el que operamos todo lo demás.
Convertimos un proceso de ventanilla en un expediente digital: cada solicitud tiene etapas, responsable y tiempo, desde que entra hasta que se resuelve. Nada se pierde en un escritorio ni depende de que alguien «se acuerde».
El valor no es digitalizar el formato — es que el tiempo de respuesta deja de ser una anécdota que el ciudadano cuenta y pasa a ser un dato que la institución puede medir y exigirse a sí misma.
Miles de partidas, techos de gasto por área, autorización en cadena y cierre auditable. El sistema no reporta el gasto indebido después del hecho: lo impide en el momento exacto en que alguien intenta ejercerlo sin respaldo.
Es la diferencia entre control presupuestal y contabilidad de lo que ya pasó.
Sustituimos operación manual por flujos automatizados en procesos que se repiten miles de veces al día. Las reglas de negocio dejan de vivir en la costumbre de una persona y quedan escritas, versionadas y auditables — nadie tiene que recordar cómo se hacía antes.
El resultado no es solo velocidad: el proceso se comporta exactamente igual el lunes a las 9 a.m. que el domingo a medianoche.
No solo asesoramos: somos dueños de las plataformas que construimos. Las operamos, las mantenemos y respondemos por ellas todos los días, con dinero real de por medio. Si algo falla a media noche, no llamamos a un proveedor — somos el proveedor.
Traslados terrestres en múltiples aeropuertos y países: Cancún, Puerto Vallarta, Los Cabos y Mérida en México, y Punta Cana, Santo Domingo y Puerto Plata en República Dominicana. Operamos la tecnología y también el servicio en calle — asignación de unidades, emisión de boletos y atención al pasajero.
Infraestructura de comercialización de viaje: inventario, reglas tarifarias, venta multilingüe y multimoneda, con integración directa a los globalizadores que mueven la industria.
Canal de venta de productos de viaje conectado al mismo motor que sostiene al resto del grupo. Una arquitectura común permite lanzar una marca nueva sin volver a construir los cimientos.
Renta de autos con 37 locaciones en México y presencia en Estados Unidos y República Dominicana, integrada con los brokers más grandes del mundo. Inventario, tarifas y disponibilidad sincronizados en ambos sentidos, en un canal donde el precio cambia cada minuto.
Desarrollamos sistemas propios donde la decisión no la toma una persona: la toma un modelo, con dinero o consecuencia real de por medio. Es donde probamos lo que después llega a los sistemas de nuestros clientes.
Sistema propio de operación automatizada: ingesta de mercado en tiempo real, modelo de señal, gestión de riesgo por posición y ejecución con órdenes protegidas en el exchange. Corre desatendido, en infraestructura dedicada, y su desempeño se mide contra un historial reconstruido antes de arriesgar un solo peso.
Motor estadístico que estima probabilidades sobre resultados con información incompleta, combinando modelos de conteo, sistemas de calificación dinámica y separación entre habilidad y azar. Cada hipótesis se somete a validación histórica: las que no predicen mejor que el punto de referencia se descartan, aunque suenen bien.
Ninguno de los dos es un experimento de escritorio: ambos operan hoy, y la disciplina que exigen —medir antes de afirmar, descartar lo que no funciona— es la misma con la que construimos los sistemas que entregamos.
Operación continua, sin ventanas de corte, con un compromiso de disponibilidad medible. Un sistema del que depende una ciudad no puede tener horario.
La carga no llega parejo: llega en picos. La arquitectura se dimensiona para el peor día del mes, no para el promedio.
Datos personales y dinero real. Cifrado, control de acceso por rol y bitácora de cada operación que toca una cuenta.
Disponibilidad, precios y estado de operación al instante. Un dato viejo en venta es un error que se cobra caro.
Pasarelas de pago, globalizadores, brokers y sistemas heredados. Convivir con lo que ya existe es parte del trabajo.
Monitoreo, administración centralizada y capacidad de responder cuando algo falla, porque tarde o temprano algo falla.
Atendemos directamente desde la Dirección General. Si su proyecto exige volumen, disponibilidad y responsabilidad sobre el resultado, es la clase de conversación que nos interesa.